Filosofía de Vida

No renuncies a lo que te hace sonreír.

No renuncies a lo que te hace sonreír.
¿A quién amas?

¿A quién amas?

¿Al que es o al que deseas que sea?

¿A un ser real o alguien que produjo tu fantasía? 

¿A un ser perfecto o alguien tan real como tú, con potencialidades y limitaciones? 

¿A una persona que todos los días le recriminas su actuar o a quien aceptas con fallos y aciertos? 

¿A un ser que lo puedes abandonar porque no lo soportas o alguien que día a día puede acompañarte en la aventura diaria de vivir? 

 

Pregúntate, ¿a quién amas? Y decide aceptarlo así como es; y si no es así, deja ya de atormentarlo, libérate y libéralo. El amor es ante todo aceptación y un altar a la libertad.


El amor verdadero se demuestra siendo fiel a la CONFIANZA...

La profundidad de nuestro amor se mide en la misma proporción a nuestra aceptación, nos pasamos la vida poniendo condiciones para amar y como esto no es posible corremos el riesgo de pasar por la vida sin amor. Toma y morirás 10 años antes. Fuma y morirás 30 años antes. Levántate, suspira, sonríe, y sigue adelante. Si luchas por lo que quieres, tarde o temprano, llegará.
Dime, ¿cuánto tengo que pagar para estar contigo? Si es barato lo compro con dinero en cambio compartir lo que amamos, el extasiarnos de la felicidad que juntos podemos construir, el bien que nos procuramos, esa charla que nos descubre, la misión que nos emociona, el tomar tu mano, tu cabello, el saber que existes y que nos amamos, esta más allá de cualquier precio.